Los trastornos del aprendizaje no solo tienen un componente cognitivo, sino también corporal y emocional. La psicomotricidad cumple un rol fundamental al abordar estas áreas de manera integrada junto con la psicopedagogía.
Muchos niños con dificultades en la lectura, escritura o matemáticas presentan también problemas en:
- Organización espacial
- Lateralidad
- Coordinación visomotora
- Atención y regulación emocional
La psicomotricidad interviene a través del movimiento y el juego. En lugar de centrarse solo en el síntoma (por ejemplo, la dificultad para leer), se estimulan las bases necesarias para el aprendizaje:
- Desarrollo de la lateralidad - clave para la lectura y escritura.
- Organización espacio-temporal: fundamental para comprender secuencias, números y orientación en la hoja.
- Coordinación visomotora: esencial para la escritura y el dibujo.
- Regulación emocional: mejora la tolerancia a la frustración y la disposición al aprendizaje.
- Mejora en el rendimiento escolar
- Mayor autonomía en tareas
- Disminución de la frustración
- Incremento en la confianza